Una receta sencilla, aromática y llena de sabor. Una masa esponjosa que se une a los mejores aromas del Mediterráneo.
Ingredientes de la masa
- 300-350 g de harina de fuerza
- 255-300 g de agua, ( 85% hidratación)
- Pizca de azúcar
- 6-7 g de sal
- 5-6 g de levadura seca (o 15-18 g de levadura fresca)
- 15- 20 g de aceite de oliva virgen extra
Relleno
- 22-25 aceitunas negras, deshuesadas y partidas por la mitad.
- ½ cebolla cortada en plumas muy finas.
- 2-3 ramitas de romero fresco deshojado.
- Un poco de aceite para engrasarse las manos a la hora de estirar.
- Opcional: sal gorda o en escamas, para poner por encima, y un aceite macerado con un toque picante, para llevarlo a la mesa y poner un chorrito por encima.
Amasarla y elegir cuando hacerla

- Mezcla todos los ingredientes y amasa durante 5-8 minutos. Tapa la masa y déjala fermentar 2-3 horas a temperatura ambiente. El tiempo es orientativo; estará lista cuando haya doblado su volumen.
- Desgasifícala con suavidad y hazle varios pliegues. Si no la vas a hornear ese mismo día, tápala y déjala reposar en el frigorífico entre 8 y 48 horas.
- Si la vas a hornear, pásala a una bandeja bien aceitada o forrada con papel vegetal. Estírala suavemente, desde el centro hacia los bordes, hasta obtener un rectángulo de unos 25 × 35 cm.
- Reparte las aceitunas, hundiéndolas ligeramente en la masa, y añade la cebolla y el romero.Déjala levar de nuevo 30-60 minutos, según la temperatura de la cocina.
- Mientras tanto, precalienta el horno a 220-230 ºC, con calor abajo y aire.
- Cuando haya subido y se aprecien las burbujas características, engrasa o humedece las yemas de los dedos y haz los hoyuelos por toda la superficie.
- Si lo deseas, añade un poco de sal gorda o sal en escamas.
- Hornea colocando la bandeja en la ranura más baja del horno. A los 15 minutos, comprueba la base y, si ya está medio cocida, sube la bandeja un nivel para que termine de dorarse por igual.
- Vigila el horneado hasta que la focaccia esté bien cocida por dentro, con una base crujiente y una superficie dorada.
Sácala del horno y sírvela bien caliente. Para disfrutarla aún más, acompáñala con un buen aceite de oliva virgen extra aromatizado; en esta ocasión, con romero, ajo y un ligero toque picante.
Crujiente por fuera, tierna por dentro y llena de sabor. Una focaccia para disfrutar y compartir.
Ideas para hacer otros rellenos:
- Pimientos asados y anchoas.
- Tomates cherry, mozzarella y albahaca fresca.
- Cebolla caramelizada y queso de cabra.
- Tomate seco, aceitunas verdes y orégano.
- Jamón serrano y parmesano (añadir el jamón al salir del horno).
- Calabacín en láminas finas y queso manchego.
- Pera, gorgonzola y nueces.
- Patata en rodajas muy finas, romero y sal en escamas.
Consejos
- Para manipular una masa con esta hidratación, evita añadir harina. Es mejor aceitarte ligeramente las manos y la superficie de trabajo. Así conservarás el aire de la fermentación y conseguirás una focaccia más esponjosa.
- Si ya tienes experiencia trabajando masas muy hidratadas, puedes aumentar la hidratación hasta el 90 %, utilizando 270 g de agua para 300 g de harina o 315 g para 350 g de harina.
- Para darle un toque aún más especial, acompáñala con un aceite de oliva virgen extra aromatizado con ajo, romero y un ligero toque picante, los podéis comprar ya preparados pero si queréis los podéis hacer vosotros mismos.
Aquí os dejo el enlace de como hacerlo, lo podéis personalizar al gusto y tenerlos preparados para darles un toque especial a muchos de vuestros platos.

