Aceite de Oliva Aromatizado

Tener nuestro propio aceite aromatizado es una opción sencilla y deliciosa para enriquecer muchas recetas.

Esta receta pertenece a mi libro «Termococina fácil», dentro de la sección Sugerencias y Trucos. A veces no sacamos todo el partido a nuestros libros de cocina, por eso iré compartiendo poco a poco algunas de sus recetas.

Lo más importante es elegir un buen aceite de oliva virgen extra y seleccionar ingredientes de calidad para darle nuestro toque personal.

En esta ocasión preparé 200 g de aceite de oliva virgen extra, con:

  • 2 cayenas cerradas, sin romper.
  • 1 rama de romero lavada y bien seca.
  • 1 ajo mediano cortado en trozos y sin el tallo central.

Ponemos todos los ingredientes en el vaso del robot de cocina y programamos velocidad cuchara, 7 minutos, 70 ºC. Si nuestro robot dispone de una función en la que las cuchillas no se mueven, es la opción ideal. En caso contrario, utilizaremos la velocidad más baja posible para tratar los ingredientes con cuidado.

Una vez terminado, pasamos el aceite a la botella elegida. Si queremos, podemos añadir alguna rama más de romero para darle una presentación más bonita. Al haber alcanzado los 70 ºC, quedará igualmente tratado.

Cerramos la botella y dejamos reposar. Al principio es normal que el aceite aparezca algo turbio; con el paso de los días los aromas se irán integrando, los sabores serán más intensos y el aceite se irá aclarando.

Cuando esté transparente, estará listo para utilizar. Conviene conservarlo adecuadamente y consumirlo en un tiempo razonable, especialmente cuando se utilizan ingredientes frescos como el ajo.

También podemos prepararlo de forma tradicional en un cazo, controlando la temperatura con un termómetro. Lo importante es no superar los 70 ºC.

Después de unos días de reposo, tendremos un aceite aromático, lleno de matices y listo para disfrutar.

Es perfecto para darle un toque final al llevar a la mesa una focaccia recién horneada. También para un buen pan con tomate, platos de pasta, tostado de tomate con un buen jamón ibérico, ensaladas de legumbres o para dar un toque especial a algunos quesos.

Podemos personalizarlo cambiando las hierbas, especias o la intensidad del picante según nuestros gustos.

Además de estar delicioso, queda precioso presentado en una botella bonita, por lo que es una opción perfecta para preparar un regalo diferente y hecho con cariño.

Una pequeña elaboración casera que convierte un buen aceite de oliva en un ingrediente especial para nuestras recetas.