Hay recetas que nacen de la necesidad de aprovechar lo que tenemos en el frigorífico y terminan convirtiéndose en auténticos imprescindibles.
En esta ocasión he utilizado los recortes de un fiambre de pavo casero, un manojo de espárragos que empezaba a perder frescura, una patata, unos quesitos y huevos. Con ingredientes muy básicos conseguimos una tortilla jugosa, cremosa, llena de sabor y lista en muy poco tiempo.
Ingredientes
- 1 patata grande, pelada laminada fina y lavada.
- 1 manojo de espárragos. lavados y cortados en trocitos
- 80-100 g de fiambre de pavo troceado (preparado al vacío).
- 3 quesitos, troceados.
- 4 huevos XL.
- 20-25 g de aceite de oliva virgen extra.
- 25 g de leche (opcional).
- Ajo molido (opcional).
- Sal al gusto.
Elaboración

- Coloca la patata y los espárragos en un recipiente apto para microondas y cocínalos durante 4-5 minutos a máxima potencia. El tiempo puede variar ligeramente según el grosor de la patata y la ternura de los espárragos.
- Al salir del microondas escurre bien la patata y los espárragos, ( si genero agua).
- Calienta la mitad del aceite en una sartén de 22-24 cm de diámetro, dependiendo del grosor que quieras darle a la tortilla, echa en ella la patata y los espárragos. Cocínalos durante 5-7 minutos a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando hasta que empiecen a dorarse.
- Añade el fiambre de pavo, los quesitos troceados, un poco de sal y ajo molido, mezcla hasta que los quesitos comiencen a fundir, apaga y retira del fuego.
- En un recipiente amplio bate muy bien los huevos, échale la leche para conseguir una tortilla todavía más jugosa. Añade toda la mezcla de la satén y remueve suavemente para integrar todos los ingredientes.
- Pon el resto del aceite en la misma sartén y, cuando esté bien caliente, vierte toda la mezcla. Cuaja la tortilla durante 2-3 minutos por cada lado, o algo más si prefieres una tortilla más hecha. El tiempo dependerá del punto de cuajado que más te guste.
Servir y disfrutar de su sabor.
Al final, la cocina de aprovechamiento es una de las formas más inteligentes de cocinar , los ingrediente los tenemos cada uno en nuestros frigoríficos o despensas y, como suele ocurrir, las pequeñas cosas también pueden convertirse en grandes recetas.
Sugerencias
- Acompañada de una ensalada fresca constituye una magnífica cena o un excelente segundo plato para cualquier comida.
- También puede servirse como primer plato, en porciones más pequeñas, antes de una carne o un pescado.
- Y si buscas un bocado para reponer fuerzas, un buen pincho de tortilla con un trocito de pan es una opción perfecta como tente en pie a media mañana o para la merienda.

