“Cuando algo tan sencillo como unas pechugas de pollo se transforman en un plato irresistible… sabes que estás a punto de disfrutar de algo especial.”
Ingredientes
- 2 pechugas de pollo (en filetes finos)
- 2 patatas medianas.
- 2 calabacines, lavados y laminados muy finos (sin pelar)
- 125- 150 g de leche semidesnatada
- Queso rallado (mezcla cuatro quesos)
- Perejil fresco recién picado
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación

- Precalienta el horno a 180 °C.
- Prepara la base:
- Prepara la bandeja del horno poniéndole un papel vegetal o lamina antiadherente, para que no se pegue todo en la bandeja, reserva hasta necesitarla.
- Pela las patatas y córtalas muy finas (mejor con mandolina).
- Colócalas en la bandeja de horno formando una cama.
- Encima, añade el calabacín en rodajas muy finas (sin pelar).
- Salpimentar y espolvorear con perejil.
- Rociar con un chorrito de aceite virgen extra y otro de agua.
- Primer horneado:
- Hornea las verduras en horno precalentado a 180º C por aire y abajo, durante 10 -15 minutos hasta que estén medio hechas.
- Añade el pollo:
- Saca la bandeja y coloca los filetes finos de pollo cubriendo toda la base.
- Añade por encima el queso rallado.
- Salpimentar, poner otro poco de perejil
- Riega todo por encima con la leche.
- Segundo horneado:
- Sube la temperatura a 200 °C.
- Hornea durante 15–20 minutos, hasta que esté dorado y en su punto.
Servir caliente y disfrutar de su jugosidad y sabor.
Dorado, jugoso y lleno de sabor… la prueba de que lo saludable también puede ser puro placer.

