Con unas pocas verduras asadas y un buen aceite de oliva virgen extra se consigue un plato lleno de sabor.
En esta ocasión, además de los clásicos pimientos rojos, he querido darle un toque más colorido añadiendo pimientos naranja, amarillo y verde. El resultado no solo es delicioso, sino también mucho más vistoso.
Ingredientes (4 personas)
- 2 berenjenas medianas.
- 2 pimientos rojos grandes.
- En esta ocasión añadí también un pimiento naranja, uno amarillo y uno verde.
- 2 cebollas medianas.
- 2 tomates maduros (opcionales, yo no los puse).
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 1 o 2 dientes de ajo (opcional).
- Sal al gusto.
- Pimienta negra recién molida (opcional).
Preparación

- Precalienta el horno a 190º C o 200 °C., con aire y abajo,(solera).
- Lava bien todas las verduras, las cebollas y colócalas enteras sobre el recipiente elegido, en mi caso, las cebollas las pinché por varios sitios, porque eran bastante duras para que se hicieran al mismo tiempo.
- Riégalas con un poco de aceite de oliva.
- Hornea colocándolas en el centro, durante 60 – 80 min., (el tiempo puede variar en función al tamaño y calidad de las verduras) dándoles la vuelta de vez en cuando para que queden todas bien asadas y por igual. Los pimientos quedarán con la piel muy tostada y el resto de las verduras bien tiernas.
- Retira la bandeja del horno y cúbrelas con papel de aluminio y vuelve a llevar la bandeja al horno apagado, 10 – 15 min. Este paso facilita retirar la piel y que suelten bien los jugos.
- Pela los pimientos y quita las semillas, las berenjenas, (y los tomates si los pusiste). Y corta todas las verduras en tiras.
- Colócalas en una fuente, añade sal, el ajo picado si te gusta y aliña con aceite de oliva virgen extra.
Tiempo total: aproximadamente 1 hora y 30 min.
La escalivada es una de esas recetas mediterráneas que nunca fallan.
Aunque la receta tradicional se cocina al horno, existen otras opciones:
- En freidora de aire: cocina los pimientos y las berenjenas a 190 °C durante 30-40 min.. Las berenjenas suelen no necesitar más tiempo en función a su calidad, pinchándolas varias veces mejoran la cocción y las puedes envolver al principio unos minutos en papel de aluminio., y después dejarlas destapadas con el resto.
- A la parrilla o barbacoa: aporta un delicioso sabor ahumado, uno de los métodos más apreciados.
- Sobre la llama del fogón: ideal para pimientos y berenjenas, girándolos hasta quemar la piel por todos los lados.
- En sartén con tapa: una alternativa práctica cuando no quieres encender el horno. El resultado es muy sabroso, aunque sin el característico toque ahumado.
La escalivada combina prácticamente con todo:
- Sobre una tostada de pan rústico.
- Con anchoas o atún en conserva.
- Con queso de cabra, burrata o mozzarella fresca.
- Como guarnición de carnes o pescados a la plancha.
- Con huevo duro o huevo poché.
- Con aceitunas negras y piñones tostados.
- Como relleno de bocadillos o cocas saladas.
- En ensaladas, mezclada con hojas verdes, legumbres o queso fresco.
Un truco para aprovecharla mejor
Como en casa salió una buena cantidad de escalivada, utilicé la mitad para preparar varios platos y el resto la congelé en recipientes apto para congelador.

Para utilizarla solo tienes que sacarla con tiempo y descongélala lentamente en la nevera unas horas antes de consumirla.
Sugerencias
Si quieres una versión más completa, puedes añadir espárragos verdes, setas o una cabeza de ajo asada. También admite un toque de tomillo o romero fresco y, si te gusta, unas gotas de vinagre de Jerez para potenciar el sabor. No forman parte de la receta tradicional, pero quedan deliciosos.

