Compré unos melocotones con mucha ilusión, pero al probarlos descubrí que no eran tan dulces ni jugosos como esperaba. En lugar de dejarlos olvidados en el frutero, pensé que merecían una segunda oportunidad. Con unos pocos ingredientes y un poco de imaginación, esos melocotones se transformaron en un postre delicioso, aromático y lleno de sabor….
