Una guarnición irresistible, un entrante fácil o un picoteo delicioso.
🕒 Preparación: 5 minutos
🔥 Horneado: 25-40 minutos, aproximadamente
🌡️ Temperatura: 200 °C
🍽️ Raciones: 2-4 personas
🛒 Ingredientes
- 1-2 calabacines, según su tamaño, cortado en finas lonchas, con mandolina quedarán perfectas.
- 100-150 g de queso parmesano rallado, (se puede poner 4 quesos rallado, o uno por cada lado tú eliges)
- Aceite de oliva en spray
- 2 hojas de papel vegetal
👩🍳 Preparación
- Precalentar el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo.
- Preparar la rejilla del horno. Cubrirla con papel vegetal y espolvorear una fina capa del queso sobre el papel, coloca encima las lonchas de calabacín hasta cubrir la superficie.
- Hornear por el primer lado. Introducir la bandeja a 200 °C durante unos 15- 20, hasta que el queso esté bien dorado y crujiente.
- Dar la vuelta. Sacar la bandeja, colocar otro papel vegetal encima, dóblales los bordes y voltea con cuidado la preparación, se queda en bloque por el queso. Retirar el primer papel con cuidado.
- Vuelve a poner queso por encima y si lo deseas pon un poco de sal, dependiendo del queso utilizado, y pulveriza con un poco de aceite de oliva. Volver a meter al horno durante unos 15 minutos más aproximadamente, hasta conseguir un acabado muy dorado y crujiente.
- Servir. Dejar reposar unos minutos, cortar en porciones y llevar a la mesa. También puedes presentarlo entero y cortarlo justo antes de comer.
💡 Trucos para un resultado perfecto
- Corta las rodajas finas y de grosor uniforme.
- No pongas demasiado aceite: el parmesano debe quedar tostado, no aceitoso.
- Vigila el horno durante los últimos minutos, porque el queso puede pasar rápidamente de dorado a quemado.
- Deja que se temple unos minutos al sacarlo porque al enfriarse ligeramente, el queso termina de endurecerse y queda más crujiente.
✨ Resultado: un calabacín con una deliciosa costra de parmesano, dorada y crujiente, perfecto como guarnición, aperitivo o entrante para compartir.

