Algunos recordaréis este dulce de leche de cuando erais pequeños. En casa nos lo preparaba mi madre y era toda una fiesta. Quedaba delicioso y no había mejor merienda que una rebanada de pan tierno cubierta con esta dulce crema y caramelizada.
Ingredientes
- 1 lata grande (740 g) de leche condensada, (usar la olla más ancha que se tenga, en esta ocasión aproveché para hacer dos al mismo tiempo).
- Agua
Preparación

- Retira la etiqueta de papel de la lata para evitar que ensucie el agua durante la cocción.
- Coloca la lata tumbada dentro de la olla exprés.
- Cúbrela completamente con agua, respetando siempre el nivel máximo de seguridad indicado por el fabricante de tu olla.
- Cierra la olla y ponla a fuego alto.
- Cuando alcance la presión y la válvula empiece a liberar vapor, baja el fuego a intensidad media y comienza a contar el tiempo.
Tiempos orientativos
- 40 a 55 minutos: dulce de leche claro, suave y cremoso.
- 60 a 75 minutos: color más oscuro y textura más espesa, ideal para repostería.
- Apaga el fuego y deja que la presión baje de forma natural.
- Una vez finalizado el proceso, deja enfriar la lata completamente antes de abrirla.
Importante
Por seguridad, espera varias horas o incluso hasta el día siguiente antes de abrir la lata. Nunca la abras mientras esté caliente, ya que el contenido podría salir despedido y provocar quemaduras.
Consejos
- Vigila que siempre haya suficiente agua durante la cocción, especialmente si tu olla pierde bastante vapor.
- Si una vez abierta la lata el dulce de leche te parece demasiado claro, puedes pasarlo a una sartén y cocinarlo a fuego medio-bajo, removiendo constantemente hasta alcanzar el color y la consistencia deseados.
- Si prefieres una textura más suave y fácil de extender, puedes mezclar el dulce de leche ya preparado con un poco de nata, mascarpone o queso crema.
Gracias a la tapa de plástico reutilizable que incorporan muchas latas de leche condensada, podrás conservarlo cómodamente en el frigorífico y utilizarlo cuando quieras.
Es perfecto para untar en tostadas, rellenar tartas, decorar postres, acompañar helados o simplemente disfrutarlo a cucharadas.
Recuerdos de infancia.
Para muchos de nosotros, este dulce de leche era la mejor merienda de la infancia.
Sugerencias
Los tiempos de cocción son solo una referencia; podéis adaptarlos a vuestro gusto para conseguir un resultado más claro o más tostado. Lo importante es encontrar el punto que más os guste y disfrutar de una receta sencilla que sigue despertando recuerdos generación tras generación.

