El Dulce de Leche de mi Infancia

Algunos recordaréis este dulce de leche de cuando erais pequeños. En casa nos lo preparaba mi madre y era toda una fiesta. Quedaba delicioso y no había mejor merienda que una rebanada de pan tierno cubierta con esta dulce crema y caramelizada.

Ingredientes

  • 1 lata grande (740 g) de leche condensada, (usar la olla más ancha que se tenga, en esta ocasión aproveché para hacer dos al mismo tiempo).
  • Agua

Preparación

  1. Retira la etiqueta de papel de la lata para evitar que ensucie el agua durante la cocción.
  2. Coloca la lata tumbada dentro de la olla exprés.
  3. Cúbrela completamente con agua, respetando siempre el nivel máximo de seguridad indicado por el fabricante de tu olla.
  4. Cierra la olla y ponla a fuego alto.
  5. Cuando alcance la presión y la válvula empiece a liberar vapor, baja el fuego a intensidad media y comienza a contar el tiempo.

Tiempos orientativos

  • 40 a 55 minutos: dulce de leche claro, suave y cremoso.
  • 60 a 75 minutos: color más oscuro y textura más espesa, ideal para repostería.
  1. Apaga el fuego y deja que la presión baje de forma natural.
  2. Una vez finalizado el proceso, deja enfriar la lata completamente antes de abrirla.

Importante

Por seguridad, espera varias horas o incluso hasta el día siguiente antes de abrir la lata. Nunca la abras mientras esté caliente, ya que el contenido podría salir despedido y provocar quemaduras.

Consejos

  • Vigila que siempre haya suficiente agua durante la cocción, especialmente si tu olla pierde bastante vapor.
  • Si una vez abierta la lata el dulce de leche te parece demasiado claro, puedes pasarlo a una sartén y cocinarlo a fuego medio-bajo, removiendo constantemente hasta alcanzar el color y la consistencia deseados.
  • Si prefieres una textura más suave y fácil de extender, puedes mezclar el dulce de leche ya preparado con un poco de nata, mascarpone o queso crema.

Gracias a la tapa de plástico reutilizable que incorporan muchas latas de leche condensada, podrás conservarlo cómodamente en el frigorífico y utilizarlo cuando quieras.

Es perfecto para untar en tostadas, rellenar tartas, decorar postres, acompañar helados o simplemente disfrutarlo a cucharadas.

Recuerdos de infancia.

Para muchos de nosotros, este dulce de leche era la mejor merienda de la infancia.

Sugerencias

Los tiempos de cocción son solo una referencia; podéis adaptarlos a vuestro gusto para conseguir un resultado más claro o más tostado. Lo importante es encontrar el punto que más os guste y disfrutar de una receta sencilla que sigue despertando recuerdos generación tras generación.