Una salsa intensa, especiada y llena de matices dulces, ácidos y aromáticos. Perfecta para dar un giro sorprendente a unas costillas, pollo o conejo a la brasa o al horno.
Ingredientes
- 450 g tomate natural triturado (o tomate frito, ajustando tiempos y el aceite)
- 30 o 40 g aceite de oliva virgen extra
- 100 g aprox. miel
- 60 g vinagre
- 100 g salsa de soja
- 4 pimientos del piquillo en conserva
- 10 g cebolla molida
- 10 g ajo en polvo
- 15 g orégano
- 5 g jengibre en polvo
- 5 g nuez moscada en polvo
- 3 g canela en polvo
- 3 g comino molido
- 2 g pimienta negra molida
- 2 g clavo en polvo
Elaboración:
- Colocar todos los ingredientes en un robot de cocina o procesador. Triturar 1 min., aprox., a velocidad 7-9, hasta obtener una mezcla homogénea.
- Programar el robot de cocina 10 o 20 minutos a 100º, velocidad 1.( el tiempo hay que contarlo a partir de que alcance la temperatura de 100º, si se utiliza tomate frito el tiempo será más corto y más largo si se utiliza tomate natural).
- Envasar en frascos de cristal, cerrar y conservar en la nevera una vez que enfríen.
Para hacerlo de forma tradicional:
- Poner todos los ingredientes en un cazo o cazuela y en ese mismo recipiente triturar con la batidora de mano hasta tener una fina mezcla.
- Llevar a fuego medio-fuerte y cocinar 8-10 min., con tomate frito y 14-17 min. con tomate natural. (Probarlo al terminar y rectificar el tiempo si fuera necesario.)
Conservación y uso práctico
- En el frigorífico se conservará muy bien durante varias semanas.
- Se puede congelar en porciones para ir descongelando según se necesite.
- Es perfecta para marinar carnes antes de cocinarlas o para glasearlas al final.
Trucos y sugerencias:
- Para hacer una versión picante, añadir una cayena.
- La textura, si queda espesa, aclarar con un poco de agua y dejarla hervir unos minutos más.
- Y si hay que espesarla, ponerla unos minutos por encima de 100º para evaporar líquido.
- Para hacerla más ligera, sustituir la miel por azúcar de abedul o panela.

