Una salsa intensa, especiada y con un sabor muy especial que le aporta la coca-cola, (una versión de la salsa inesperada), con cambios sensibles adaptada al gusto personal.
Fácil de hacer y con un sabor potente que transforma cualquier plato.
Ingredientes
- 330 g de tomate frito (o kétchup)
- 80 g de vinagre
- 50 g de azúcar morena
- 80 g mostaza
- 80 g agua
- 330 g Coca-Cola
- 30 g aceite de oliva virgen extra
- 15 g de orégano
- 2,5 de jengibre molido
- 1,5 de cardamomo molido
- 6 g bayas 5 pimientas molidas
- 6 g comino molido
- 5-10 g de tabasco o cayena, ( salsa con fuego)
Preparación
Triturar
- Coloca todos los ingredientes en un vaso batidor.
- Tritura con la batidora de mano (minipimer) hasta obtener una mezcla homogénea.
- Poner la mezcla en una sartén o cacerola.
- Cocinar a fuego medio-alto durante 20–25 minutos.
- Remover de vez en cuando hasta que reduzca y espese.
Se puede hacer en robot de cocina, poniendo todos los ingredientes triturándolos unos segundos y poniéndolos a cocer 20-25 min. a una temperatura por encima de 100º, hasta que esté hecha con la textura perfecta.
El objetivo es que se integren bien los sabores y se evapore el exceso de líquido, sobre todo si se utiliza tomate frito en lugar de kétchup.
Resultado
Obtendrás una salsa espesa, brillante y muy aromática, con equilibrio entre dulce, ácido y opcional picante.
Ideal para
- Pollo a la plancha o al horno
- Alitas
- Pechugas marinadas
- Carnes blancas suaves
- Rollitos de pavo rellenos
Una salsa versátil, intensa y perfecta para transformar platos sencillos en recetas llenas de sabor.

