Una ensalada fresca, elegante y sofisticada de la que podéis disfrutar en Navidad. La suavidad de los cogollos con la delicadeza del pavo a la naranja, y el contraste de la vinagreta dulce y ligeramente picante despierta el paladar. Ideal para compartir y sorprenderá a tus comensales.
Ingredientes
- 3–4 cogollos de lechuga pequeños, limpios y centrifugados
- 1 solomillo de pavo a la plancha, de unos 180 g aprox.,( hecha con finas hierbas, sal y un chorrito de zumo de naranja)
- 15 -20 g de semilla de amapola.
- 30 g de miel
- 30 g de mostaza
- 30 g de agua
- 20–30 g de aceite de oliva virgen extra
- Dependiendo del tipo de mostaza, opcional un toque de pimienta negra molida.
- Un poco de sal al gusto, en función a la sal del pavo.
Preparación Montaje
- Cortar los cogollos de lechuga en tiras finas y colócalos alrededor de una gran plato, formando un aro verde y fresco.
- Una vez fría la pechuga de pavo, laminar con mandolina en finas láminas y mezclarle las semillas de amapola.
Colocarlo en un recipiente en el centro de la bandeja, creando un contraste visual con el verde de la lechuga. - Por otro lado, en un recipiente poner la miel, mostaza, agua, aceite y un poco de sal. Llevar al microondas 15 o 30 seg., para atemperar. Sacar y batir. Reservar.
- En el centro del recipiente de la lechuga colocar el recipiente con el pavo y la amapola, dejando un hueco en el centro para colocar un nuevo recipiente con la vinagreta reservada.
Llevar la bandeja a la mesa para que cada comensal se sirva la cantidad de lechuga y pavo que le apetezca y aliñe su ensalada como le guste. disfrutando de un plato personal, fresco, vistoso y lleno de sabor.
Consejo: no se debe mezclar todo con antelación porque pierde textura y sabor.
Sugerencia
Para mayor comodidad, la pechuga a la naranja se puede preparar con antelación. Cocinar varias pechugas el día anterior, salpimentadas y hacerlas a la plancha. Una vez doradas, rocíalas con el zumo de una naranja y deja que hiervan unos minutos para reducir el jugo y concentrar el sabor. Guarda porciones de 180–200 g; así tendrás pechuga lista para preparar la ensalada en uno o dos días, sin perder frescura ni sabor.

